Entre las diversas legislaciones y normas que se aplican al segmento de la industria alimentaria, existe un conjunto de prácticas conocido como el programa de Buenas Prácticas de Fabricación (BPF). Estas medidas deben ser adoptadas por las industrias de alimentos y por los servicios de alimentación, con el fin de garantizar la calidad sanitaria y la conformidad de los alimentos con los reglamentos técnicos.
¿Pero usted sabe qué prescribe el BPF? ¿Cómo adecuarse a las exigencias sanitarias? ¿Qué tipo de pallet usar en la producción, transporte y almacenamiento de alimentos? Vea, a continuación, las respuestas a estas y otras preguntas relacionadas con las Buenas Prácticas de Fabricación.
Conozca más sobre el programa BPF
El BPF puede definirse como un grupo de principios y reglas para el manejo correcto de alimentos, desde su materia prima hasta la distribución del producto final, cubriendo toda la cadena logística. El programa se aplica mediante inspección y/o investigación periódica y busca fiscalizar las condiciones higiénico-sanitarias y la integridad de la operación industrial.
El programa tiene como objetivo principal disminuir los riesgos de contaminación y mezcla de alimentos, que pueden ocurrir por partículas, de forma microbiológica o por producto. Por eso, utilizar materiales atóxicos, con protección antimicrobiana y fáciles de higienizar, marca toda la diferencia en el proceso productivo.

El BPF busca garantizar una producción de excelencia, tanto para la empresa como para su consumidor, optimizando gastos y reduciendo pérdidas a partir de la reducción de fallas de la cadena productiva. Se trata de una práctica que se aplica desde la instalación de la empresa hasta el procesamiento del producto, muy necesaria para construir la credibilidad de la organización, ya sea frente a sus consumidores o a los propios empleados de la empresa.
Vea cómo adecuarse a las reglas de BPF
Los cuidados en la producción de alimentos deben abarcar todo el proceso de manipulación, preparación, fraccionamiento, almacenamiento, distribución, transporte, exposición a la venta y entrega de alimentos preparados para el consumo.
Para evitar la contaminación, los fabricantes deben procurar adoptar buenas prácticas de fabricación, procedimientos estándar de higiene operacional y análisis de peligros y puntos críticos de control y control integrado de plagas. El análisis de peligros y de los puntos críticos de control debe tener en cuenta los riesgos físicos, químicos y biológicos a los que están sujetos los alimentos.
Un aspecto muy importante a observar es el modo en que los alimentos son transportados y almacenados. Por eso, a la hora de elegir los pallets para el transporte y almacenamiento de alimentos, usted debe estar atento a las características del material utilizado, de modo a asegurar la higiene y limpieza.
Entienda la importancia del uso del pallet plástico
Los pallets de polímero plástico son los más indicados para la producción de alimentos, por ser más higiénicos, fáciles de lavar y sanitizar y cumplir con las normas sanitarias. La propia Anvisa recomienda el uso de “estanterías, tarimas y pallets constituidos de material resistente, impermeable y liso, de modo a facilitar la limpieza, para el almacenamiento de los alimentos, envases y recipientes”, lo que está establecido en la Resolución de la Junta Directiva Colegiada – RDC n.º 72 de 29/12/2009.
De acuerdo con la Agencia, todos los alimentos deben almacenarse en un lugar limpio y organizado, protegidos contra contaminaciones, identificados y mantenidos sobre pallets, tarimas o estanterías. Estos pallets y tarimas deben estar fabricados en material resistente y de fácil higienización. Además, deben mantenerse alejados del piso, respetando el espaciamiento mínimo necesario para garantizar una adecuada ventilación, limpieza y desinfección del local.

El pallet plástico se muestra mucho más adecuado para la producción de alimentos que el pallet de madera, que resulta menos higiénico, difícil de lavar, acumula hongos, bacterias y otros agentes contaminantes y favorece la infestación de plagas.
Además, el pallet plástico ofrece una vida útil muy superior al pallet de madera, que requiere reposiciones constantes. Por eso, posibilita un costo hasta un 75% menor que el de los pallets de madera.
Tenga más seguridad con la protección antimicrobiana
Los pallets plásticos también cuentan con protección antimicrobiana, que evita la proliferación de hongos y bacterias y permite el contacto directo con los alimentos, reduciendo el riesgo de contaminación. Estos productos son livianos, 100% reciclables, atóxicos, resistentes a productos químicos y tienen una vida útil superior a 10 años.
Además, por ser monobloque, los pallets plásticos no tienen clavos ni astillas, contribuyendo así a evitar posibles daños a las mercancías o accidentes de trabajo. Ayudan a optimizar las operaciones logísticas, posibilitando mayor racionalización y uniformización del lugar de almacenamiento, mejor aprovechamiento del espacio físico y aceleración de los procesos.
Siga las normas de la ISO 22.000
Las empresas que buscan adecuarse a las reglas de Buenas Prácticas de Fabricación deben atender también a las normas internacionales de almacenamiento y producción de materia prima y producción de alimentos, previstas por la certificación ISO 22.000. Se trata de un sistema de gestión de seguridad alimentaria que se basa en el análisis de las diversas etapas de la producción de alimentos, identificando los peligros potenciales para la salud de los consumidores y determinando medidas preventivas para controlar esos riesgos.
De acuerdo con estas normas, el almacenamiento de materias primas y alimentos debe realizarse en un lugar adecuado y organizado, sobre pallets plásticos, bien conservados y limpios. La ISO 22.000 también prohíbe el uso de pallets de madera en las áreas de producción de alimentos, debido a los riesgos de contaminación de la materia prima por materiales extraños y peligrosos.
Tecnotri produce una línea completa de productos plásticos rotomoldeados en conformidad con las especificaciones de Buenas Prácticas de Fabricación (BPF), de la ANVISA y de la certificación ISO 22.000, contribuyendo a facilitar la logística y el almacenamiento de materiales y a garantizar la higiene y calidad de los productos. Haga clic en los enlaces y conozca los pallets plásticos, contenedores y cofres de carga, ideales para el manejo de alimentos.
¿Quiere saber más detalles y especificaciones técnicas sobre el BPF? Acceda a este enlace con información proporcionada por el sitio de la ANVISA.